miércoles, 31 de diciembre de 2008

LA TRACA FINAL DEL 2008

No ha llegado el 2009 a Canarias, quedan unos minutos y estoy sola en casa. Me acostaré antes de que acabe el año, justo cuando termine de escribir.

Ha sido un año lleno de cambios, el balance es bueno, pero ha tenido un mal final.

El lunes por la noche mi Príncipe se destrozó la rodilla entrenando con su equipo de baloncesto. La rótula se le partió en dos y ayer le operaron.

Fue todo tan rápido que cuando se lo llevaron a quirófano me quedé sola. Nunca en mi vida me he sentido tan sola y tan perdida.

La operación salió bien, pero tiene un yeso desde el tobillo hasta la ingle y unos dolores horribles que no se le van con nada. Hoy es el primer día que duermo en casa y también el primer fin de año que paso sin él en los últimos seis años.

Nos esperan meses muy duros, las espectativas son seis semanas inmovilizado, y una larga rehabilitación después, que puede alargarse seis meses.

Un chico deportista, buena persona, que no para de hacer cosas, maestro de gimnasia, profesor y jugador de baloncesto, y ahora no podrá moverse de casa ni valerse por si solo.

Se que hay cosas peores, en ellas me consuelo, y creo por encima de todo en el "no hay mal que por bien no venga" y algo positivo nos traerá esto. Aunque igual ahora nos cueste verlo.

A todos un beso muy fuerte y mis mejores deseos para el 2009.

lunes, 22 de diciembre de 2008

FELIZ NAVIDAD


Me llena de orgullo y satisfacción felicitarles a todos esta Navidad.

El miércoles seguiré religiosamente el discurso del Rey con una copita de Protos en la mano y espectante a ver si El Follonero consiguió su propósito y SS.MM. pronuncia la palabra "crisis" en el discurso navideño.

A todos los que entran a leer aquí, a todos los que les leo, a los que entran de puntillas, a los que comentan, a los que se rien, a los que piden ver mis ojos, a los que me llaman Reina del Glamour, a los que viajaron conmigo a Tailandia en agosto, a los que no me entienden, a los que ven más allá de mi humor y saben que en el fondo me escudo en él para ocultar mis miserias y mis tristezas, a los que quiero, a los que me quieren, a los que han encontrado un nuevo ídolo de masas en Maria José Cantudo, a los que leen el "Hola" cada jueves conmigo, a los que leen la "Muy Interesante" (allá ellos, jajaja) a los Ivanistas, a los que están en vilo con la prueba de paternidad del nieto de la Baronesa. A Carlos, Aurora, Pepy y Motse: mis amigos. A todos: Feliz Navidad.

Besos
Catalina

miércoles, 17 de diciembre de 2008

MI CENA DE EMPRESA

Ya lo dije yo hace como un mes, que entre cenas, eventos, copichuelas con la excusa de la Navidad (que en principio a nadie nos gustan y luego no paramos de salir y beber) he tenido abandonado mi "humilde morada".

Este fin de semana fue de esos en los que los actos sociales me tuvieron copada. Ni un minuto libre, oye.

En mi empresa, que debe ser de las pocas que no existe la palabra "crisis", tuvimos la cena de Navidad a todo trapo. Era mi primer año pero ya me habían advertido que era lo más parecido a un bodorrio de los buenos. El lugar elegido es lo que el traje de la novia a una boda: un secreto absoluto que solo se desvela dos semanas antes. Este año una casa rural en el norte de la isla con una decoración increible para los 140 empleados que éramos. Al llegar empezamos con las cervecitas (me cayeron dos) y con unos entrantes que nos servían unos elegantísimos camareros.

Tras tomar asiento, empezó el banquete: pescado, carne y postre. Con su vinito (otras dos copas).

El otro gran secreto que solo conocían dos personas que fueron las encargadas de su contratación, era la actuación de después de la cena. Normalmente suelen traer humoristas canarios, así que algo de eso nos imaginábamos, pero cual fue mi sorpresa cuando vemos aparecer una chirigota de Cádiz... Fue genial, no se el tiempo que estuvieron actuando y cantando, calculo que unos 45minutos, pero no paramos de reir ni un momento.

Al acabar, el sorteo de regalos: una Wii, Reproductor DVD portatil, portaretratos digitales, fines de semana de hotel, home cinema.... Yo cada regalo que sorteaban, me colocaba mi pasmina y me ponía brillo de labios por si me tocaba subir a la palestra, convencida de que así iba a ser, pero no. No me tocó na. Al terminar, copita de cava y brindis.

Y a la fiesta... Está claro que ver a compañeros de trabajo disparatados en la pista bailando como nunca lo hubieras soñado, no se paga con nada. Yo, que no paré de hacerme fotos y de bailar, me ventilé un par de roncitos con limón, pa estar a la altura.

Cuando todo estaba divertidísimo se me acercó mi jefe a decirme que teníamos un problema y que nos echaban, que nos cortaban el grifo, la música y todo. Había ido a negociarlo, pero sin resultado. Yo, sin pensarlo le contesté: "¿ Tú me estás diciendo que Julian Muñoz está en la calle y no puedes negociar media hora más?" Pues no, no se pudo, y eso que lo intentamos recurrir con el abogado de la empresa y todo.

Y al coger el coche, ya que no habíamos ido en una de las gua guas, nos dimos cuenta de que la conductora, la que iba a "controlar" le estaba dando dos vueltas al cuello con el bolso que por poco no se nos ahoga, y la definitiva prueba de alcoholemia fue cuando empezó como una loca a buscar su pasmina y la llevaba puesta. Ahí decidimos que utilizabamos a nuestro comodín, que era nuestra compi embarazada que no había catado una gota de alcohol.

De mi resaca y del derby Barcelona-Madrid, no digo ni mu. Punto pelota.

jueves, 4 de diciembre de 2008

QUERIDOS REYES MAGOS...


Este año he sido super mega buena, por eso les escribo esta carta para pedirles lo que me merezco. Asín de claro, como diría Almudena.

Ha sido un año lleno de cambios en mi vida, todo lo nuevo me da pánico y a pesar de eso creo que lo he afrontado medio bien.

Es cierto que he hecho algunos excesos como irme a Tailandia a golpe de Santa Visa y vivir a todo trapo durante 17 días. Por eso y porque aun pago el viaje (y lo que me queda) que este año quiero algunas cosillas que no me puedo permitir.

Quiero:


  • Un chofer que me lleve a todos lados para no tener que conducir a Pakirrín y no aparcar nunca más.

  • Toda la ropa y bolsos que puedan cargar los camellos, si es de marca mejor, pero sino de Zara que yo no soy como la Yaya Mirentxu que dice que no compra en Zara porque la ropa es de mala calidad y solo lo hace la gente de clase media-baja.

  • Una suscripción vitalicia al "Hola" y al "Cuore", y si puede ser, que me las traigan a casa cada jueves.

  • Que el primer premio y el segundo de la lotería de Navidad me toque (si esto pasa, les escribiré un telegrama anulando todo lo pedido en esta carta).

  • Que Iván gane Gran Hermano.

  • No tener que madrugar nunca más en mi vida (esta petición viene directamente relacionada con la de la lotería).

  • Que el Real Madrid gane la liga y la Champions y que Raúl sea el máximo goleador con 55 goles (ya se que esto está complicadillo, pero ¿no son los todopoderosos Reyes de Oriente?).

  • Seguir con mi Príncipe toda la vida, y si puede ser que me pida matrimonio con un diamantón y gastarme una cantidad escandalosa de dinero en un traje espectacular y en el bodorrio del siglo.

  • Que La Pantoja no vuelva con Cachuli, ni Efrén con Soraya.

Y tú, ¿qué le pides a Los Reyes?

lunes, 1 de diciembre de 2008

PARECIDOS MÁS QUE RAZONABLES





¿No se parecen cada vez más Almudena de Gran Hermano 10 y Amy Winehouse?

domingo, 23 de noviembre de 2008

QUIERO SER UN HOMBRE



Estoy convencida que en otra vida (si existe la reencarnación) y si antes de lo que somos hoy fuimos otras personas, yo fui un tío.

No solo porque me guste el fútbol y disfrute viendo al Madrid rodeada de hombres en un bar y soltando improperios al arbitro (que no repetiré aquí porque ahora en esta vida soy una señora).

Me encanta escuchar "El Larguero" por las noches en lugar de ver la tele, bebo cervezas como un hombre y porque estoy convencida de que algún día la ropa sucia irá solita de la cesta a la lavadora.

Siempre he tenido la certidumbre que ser hombre es más sencillo y mi vida pasada así lo fue. Seguro que me pasé la vida ligando con tias, sin complicarme la vida con casi nada, viviendo constantemente evitando las discuciones, tocándome mis tesoros más preciados: el paquete y el mando de la tele.
Los hombres son menos reecorosos, no se miran tanto al espejo, son tan felices ante la PSP o la Play que se olvidan del mundo, y no necesitan el "Hola" para vivir. Pueden hacerlo sin saber con quien se acuesta el ex-novio de Falete (si con hombres o con mujeres) si Julian Muñoz sigue con la Pantoja o si La Campanario deja entrar en Ambiciones a su suegra.

No pasan por las fatigas de un parto porque no podrían soportar el dolor, se acabaría la especie humana. Ante una gripe con la que nosotras iríamos a trabajar, nos ocuparíamos de la casa y de los niños, ellos cogerían la cama, al borde de la muerte.

Viven, en definitiva, mejor. ¿No es la felicidad pasar una vida entera sin pronunciar la frase: "tenemos que hablar"?

domingo, 16 de noviembre de 2008

HOY QUIERO CONFESAR...

Hoy quiero confesar que estoy algo cansada
de llevar esta estrella que pesa tanto,
que perdí en el camino tantas cosas,
que me hicieron a veces tanto daño...

Y así seguiría escribiendo este pedazo de tema de La Más Grande que es la Pantoja y a la que adoro tanto, pero una vez escribí aquí sobre ella, y el porque me gustaba tanto y no hubo ningún comentario que dijera un "ay Cata, a mi también me gusta". Lo dicho: la Pantoja y la Campanario son las dos grandes desconocidas de esta España mía esta España nuestra, con el sambenito de malas".

Pues eso, que me voy a confesar, sin cura y sin nada: a pelo.

Por si hay una pregunta en el aire,
por si hay alguna duda sobre mi.
Hoy quiero confesarme
y desnudar el alma,
voy a contarle a todos
como soy...

Soy una chica casi normal que no para de darle vueltas a la lavadora-cabeza. Si algún día me sale un genio de una lámpara y me dice que pida un deseo le diría: que me toque el Euromillón y no pensar durante dos horas.

Tengo mi genio, que emerge como un huracán de fuerza tres y que se desvanece a los diez minutos, y luego no queda nada, ni rencor.

No se aparcar, me gusta estar sola, nunca he visto un capítulo de "Los Simpson" ni de "Aída" y me encanta el fúbol (no se si soy más feliz cuando gana el Real Madrid o cuando pierde el Barcelona).

Me gusta leer, no hacer nada, pasar tardes enteras viendo capítulos de mis series favoritas en DVD (Perdidos, Mujeres Desesperadas, Héroes, Anatomía de Grey y ahora he empezado con Cinco Hermanos) y todo lo que ha supuesto en mi vida el mundo del blog.

Creo que he encontrado a mi Príncipe Amarillo (que me gusta más que el azul). Fue hace casi siete años y espero que sea mi compañero toda la vida y el papá de la niña que me encantaría tener y que tendré.

Me encantan las cremas, el brillo de labios sin el que no salgo a la calle (de ahí el título de mi blog), el rímel, el colorete y estoy condenada a los tacones porque me encantan y porque mi Príncipe mide dos metros.

Mi sueño es ir a Nueva York, lo haré en un par de años a lo sumo.

Odio la mentira, la mala educación, la homofobia, el racismo y la xenofobia.

Si, yo voté al PP. Fue hace mucho tiempo, cuando gobernaba Felipe González y vi a aquel señor con bigote en "Queremos saber" presentado por la Milá, diciendo que si ganaba le había prometido un cachorrito a su hija para la Moncloa, y por eso y por mi ignorancia en temas políticos en aquel entonces, le voté... Nunca mais.

Me gusta leer el periódico, la prensa rosa y todo lo que tenga que ver con la actualidad a todos los niveles.

Me estoy matando a buscar la intervención de la Campanario en ¿Dónde estás corazón? en youtube y en toda la red, y no la encuentro....¿soy la única mujer de este bendito país que se la perdió?

Pues a grandísimos rasgos y citando de nuevo a La Más Grande: "Yo soy esa"...aunque hay más. Quizás en la próxima.

lunes, 10 de noviembre de 2008

DE LO DIVINO Y LO HUMANO

Tengo el blog abandonado, lo sé. Pero estas vacaciones en las que me he dedicado en cuerpo y alma a no hacer casi nada, no he estado muy inspirada tampoco.

Hace tiempo le pregunté a Velventina como lograba escribir tan bien, con las palabras justas, que todo quedara tan bonito y me dijo: "sienta y escribe, escribe y escribe".

Envidio a los escritores, siempre me hubiera gustado estar dotada para escribir novelas. A todos los que nos gusta leer, creo que envidiamos ese arte.

Yo hoy pensaba escribiros de las vacaciones de la Duquesa con su Alfonso, que si antes esta relación me parecía maravillosa por la forma de ponerse el mundo por montera de la octogenaria y querer vivir su amor, como lo hacen sus hijos, ya no me gusta tanto, porque a esta señora la van a matar con tanta Italia. Estoy yo cansada de verla por esos mundo, en las iglesias, en las ruinas, en las tiendas de antiguedades....estresada me tiene. Hoy oí en uno de esos programas que me estoy chutando del cuore, que a Alfonso le daba calambre la silla de Cayetana, porque ni la rozaba. Fuerte pero verdad.

Luego valoré el tema Falete, pero ya está degradando un poco el asunto en que salió una señorita de vida alegre, como se decía antes, diciendo que el ya no novio de Falete de cuyo nombre ni me acuerdo ya, que se gastaba entre 2.000 y 3.000€ en una noche con ella. ¿Cómo alguien se puede gastar 3000 euros en un burdel en una noche, consumir entre 2 y 3 gramos de cocaína y no quedarse muerto en el sitio?

Y lo que más me interesa en estos momentos es el tema de la entrevista o no-entrevista de Cachuli en Telecinco. Se decía que le pagarían 300.000€, pero el juez que lleva el caso Malaya que es más listo que na, dijo que dinero que cobrara el Pantojo, dinero que le embargaban, por todo el que desapareció en esos bancos del mundo o bajo conchones. Y ahora Ana Sosa está en un sin vivir porque no sabe si se queda compuesta y sin exclusivón. La Pantoja, pasando del tema...¡qué grande es!

Y yo el miércoles empiezo a trabajar, y con estos pelos, sin saber aparcar, sin ser mejor persona y sin saber con quien coño se queda Efrén, el de "Mujeres, Hombres, Germán, Viceversa y toda la peña".

martes, 4 de noviembre de 2008

TELECINCO ME ESTÁ MATANDO


Ayssss no de ni por donde empezar...Empiezo felicitando a mi 4denoviembre que hoy es su día. ¡Qué grande eres! Me encantas y lo sabes, y una de las cosas buenas que me ha traído esta aventura bloguera y bolera ha sido conocerte.

Estoy de vacaciones y se están cumpliendo todos mis No-Planes, solo me ha fallado acertar el Euromillón, pero este viernes ya veremos.
No estoy haciendo nada, no miro el reloj, me estoy despertando pasadas las 11.00, pongo a Ana Sosa, preparo la comida, como, me tumbo y veo "Mujeres, hombres, viceversa y toda la peña". Nunca pensé ver este programa y lo digo abiertamente: me averguenzo. Veo con estupor a un grupo de chicas monísimas disputándose a un tío que se llama Efrén (nombre feo donde los haya) todo ello a las órdenes de Enma García que sigue siendo la mujer más maquillada del mundo ¿Cómo hemos llegado a este programa tan machista? ¿Cómo esas chicas tan guapas están ahí matándose por ese chico, que por muy mono que sea lleva meses mareándo la perdiz sin decidirse? Mi madre me pone en antecedentes del programa y me dice que su preferida es una morena que no recuerdo el nombre, pero cuando se inyectó colágeno en los labios al cirujano se le olvidó ponerle en un lado. Alucino, pero me lo estoy tragando de alante a atrás. Estamos ante el programa más heavy de la televisión después de "Hotel Glam" y empiezo a desear que llegue el día 11 para empezar a trabajar y desintoxicarme de todo esto, que bueno no puede ser.

Del tema Falete del que prometí estar puntualmente informada, lo sé todo. Es un temazo que está perdiendo fuerza por culpa de la No-Entrevista de Cachulli a Ana Sosa, que ahora dicen que le embargan la cuenta si da la exclusiva y el señorito se lo está pensando...otro sinvivir!!

Y esta noche Obama. No pienso acostarme hoy, como si me tengo que chutar un café. Me trago la gala de Gran Hermano, luego la Casa en Directo y las elecciones americanas.

¿No les parece el mayor paso de la humanidad en mucho tiempo que unas manos negras gobiernen el mundo? A mi si, cruzo los dedos.

martes, 28 de octubre de 2008

EL PLAN DE MIS VACACIONES


Estoy contando los días para que sea viernes, porque el lunes.....¡¡¡VACACIONES!!!

Y no quiero oír un solo "¿vacaciones otra vez?", que yo tengo un mes como todo el mundo y me quedaban nueve días que decidí cogerme en noviembre por descarte. Octubre es muy cerca de mis vacaciones de Agosto y aun estaría reciente mi depresión post-tailandia. Y en Navidad estaré amargada y me refugiaré en el alcohol, en el turrón y en el jamón para intentar olvidar que me rodean millones de luces de colores, que tengo que ser mejor persona, que se supone que me tengo que gastar un dinero que no tengo en hacer regalos, y soportar la pesadilla de los villancicos a todas horas. Además en el trabajo hacemos millones de puentes, tantos que solo trabajamos 18 días en todo el mes y entre que hoy unas cervecitas por la Navidad, mañana unos vinitos para despedir el año y pasado mañana un champancito por los regalos de Reyes, pues me pasaré el mes como Naty Abascal: dando tumbos.

Tengo unos planes suculentos y entretenidísimos para mis vacaciones de la semana que viene. Iba a pedirles sugerencias para mis días libres, pero no, no se molesten: no tengo a penas un minuto libre.
Mis planes son:
  • No hacer ningún plan.
  • No levantarme de la cama ningún día antes de las 10.30 de la mañana.
  • No acostarme antes de las 23.00.
  • Meterme una sobredosis de "El programa de Ana Rosa", "Buenafuente", "Resúmen de Gran Hermano", y ver todos aquellos programas carentes de contenido cultural y que por trabajo y horarios, nunca puedo ver.
  • Leerme "Villa Diamante", para compensar la sobredosis de cultura telivisiva.
  • Leerme "El País" todos los días, que bajaré a comprar a eso de la una de la tarde, un poco después del desayuno.
  • Ingerir cantidades indecentes de comida rica en hidratos de carbono.
  • Dormir todas las siestas que me apetezca.
  • Ocuparme más de mi blog e intentar darle un giro político-económico.
  • Ver y leer todo lo relacionado con las elecciones americanas (que incluye el maratón nocturno del 4 de noviembre)
  • Conocer hasta el más mínimo detalle de la No-Boda de Falete y del No-Secuestro de su ya No-Novio.
  • Ver todos los partidos de fútbol que den en estos nueve días en el bar con mi Peña.
  • Acertar los cinco números con las dos estrellas del Euromillón.

lunes, 20 de octubre de 2008

MI NO-BODA

Me había propuesto hacer un cambio radical a mi blog. Un giro de esos que dejan sin respiración. Pensaba dedicarme a hablar de la política internacional, del hambre en el mundo y hasta de la crisis. Lo juro.

Iba a desterrar por siempre temas banales del papel cuché, me había hecho el firme propósito de no volver a hablar de la "Biblia-Hola", ni de mi viaje a Tailandia, ni de como desde que llegué a finales de agosto no he vuelto a pisar una tienda para comprarme algo para mi (también lo juro) y de lo poco que esto me ha servido para ahorrar, porque tengo el mismo No-Dinero.

Pero claro, nunca acaba una de sorprenderse. Esa frase de que la realidad supera la ficción es una verdad como un templo.

El tema es que por donde quiera que miro me encuentro con un No-Algo. Se está poniendo tanto de moda que yo también quiero uno. Quiero un No-Lo que sea.
Primero fue la No-Boda de La Duquesa. Este tema, que me tiene en un sinvivir, y que sueño con que llegue un miércoles en que reciba un email de Aurora diciéndome: "Cata, en el "Hola" sale la boda de Cayetana".
Pues resulta que esta tarde le dije a mi Príncipe que yo también quería una No-Boda. En mi mente calenturienta había tramado el maquiavélico plan de anunciar a bombo y platillo mi bodorrio (que se que muchos están deseando, empezando por mi hermana que ya tiene "supuesto" peinado y diseño del vestido) y luego...zas!! No hay boda, hay una No-Boda. Él me miró con esos ojillos tan monos y en ellos vi pena y lástima, vi un "estás loca" que no dijo, ni falta que hacía porque yo lo vi. Pero todo se andará, porque cuando me emperro en algo, al final por no oírme, sucumbe.

Y para colmo, dándole yo vueltas a las No-Cosas pongo la tele y veo atónita el No-Secuestro del novio de Falete... lo dicho: increíble. ¿Qué puede llevar a alguien a fingir su secuestro? ¿Nos quedaremos sin ver a Falete vestido de Pronovias? Habían anunciado su boda para diciembre, ¿estamos ante otra No-Boda?

¿Lo siguiente qué será? ¿La No-Crisis? Teoría que defiende mi amigo Oliver que está convencido que la crisis está inventada por "los de arriba" para que frenemos el descontrolado consumismo.

Así que mi propósito de enmienda de hacer de este blog el referente económico-político-social del momento, se queda, de momento, en lo social.
Hasta tenía decidido cambiarle el título al blog y ponerle "La Mirada No-Crítica".

martes, 14 de octubre de 2008

¿QUÉ MUERTE DESEAS PARA MI?

Con ocho o nueve años me recuerdo dibujando ataúdes con mi nombre, una fecha próxima y un D.E.P. en los libros del cole. Disfrutaba viendo las caras atónitas de mis amiguitas diciéndome que cómo era capaz de dibujar mi propio cajón. Luego vino la época de la leyenda urbana de que si recitabas el Padre Nuestro al revés de espaldas a un espejo y al acabarlo te girabas, veías tu propio entierro. Ahí que me planté yo, pero entre que me dio un poco de repelús y que me hice un lío con la oración, no acabé. Pero me quedé con ganas de ver quien iba a ir a mi funeral.

Siempre he fantaseado y bromeado con mi muerte, debe ser porque no le tengo miedo o por llevar la contraria, no sé. Soy de las que digo ante algún dolor: "será una enfermedad terminal", más que por hacer la gracia, por ver la cara de asombro de quien me escucha y por quitarle hierro al asunto.

Hace un año que se inauguró el tranvía en Tenerife. Empezó tiempo antes a circular una información, supuestamente oficial, de que se esperaban ocho muertos el primer año de su puesta en marcha. Yo ya pensé que iba a ser la víctima número uno. Pa ser la quinta, ser la primera y así salgo en el telediario, no? Pues nada, el tranvía no me ha matado, pero nunca se sabe...

Luego con mi viaje a Tailandia pensé que mi muerte la provocaría un tsunami, y tampoco.

Ayer veía en las noticias que un alto índice de peatones mueren al se arrollados cuando cruzan el paso de peatones hablando por el móvil o escuchando música. "Así moriré yo" pensé ayer. Además lo pensé totalmente convencida de que así sería mi ¿final? ya que siempre cruzo oyendo música y en cada paso de cebra, me pregunto si será el último. Ahora al volante de mi Pakirrín (al que todavía no quiero como debería) las posibilidades de morir en la carretera, se multiplican. Y estoy preparada.

Ahora he decidido informarme sobre el testamento vital. Creo que es una especie de voluntad de que no te reanimen si estás en muerte cerebral o postrado en una cama con una enfermedad sin remedio, pero aun no estoy muy enterada del tema. Me fascina la idea de hacer testamento, pero dado que no tengo pertenencias más allá de ropa falsa traída de Tailandia, a mi Pakirrín (que como no lo quiero nada, que se lo quede quien quiera) y un perchero lleno de bolsos de Zara y H&M, pues no tiene mucho sentido, así que el tema del testamento vital, me encanta.

Pero nada, por mucho que imagine mi futura muerte y piense cómo y cúando será, aquí sigo, vivita y coleando.


Y a ti, ¿como te gustaría morir?

miércoles, 8 de octubre de 2008

UNA BODA EN TAILANDIA


La boda fue el domingo 24 de agosto, un día después de mi cumpleaños. Nuestro propósito era acostarnos pronto, porque para la primera de las tres ceremonias, nos venían a recoger a las cinco de la mañana.

La segunda semana del viaje, la pasamos en Bangkok, en un hotelazo de cinco estrellas gran lujo en el que todo el día nos hacían la pelota porque éramos clientes VIPS. La razón es que la madre de la novia es la Gobernanta de aquel impresionante rascacielos de 36 plantas en el que me sentí la Baronesa Tyssen, bueno no, mejor, la princesa Letizia. Cada tarde nos dejaban dos orquídeas sobre las almohadas de la inmensa cama en la que mi Príncipe y yo ni nos encontrábamos. Recuerdo que al llegar a la habitación me dijo: "me acabo de enamorar....mira la pedazo de pantalla plana que tenemos... La amo". También nos obsequiaban con una bandeja de canapés, chocolates, fruta y un precioso centro de flores diferente cada día.

La noche antes de la boda, tocaron a la puerta para entregarnos una botella de vino chileno muy rico y que no dudamos en bebernos, de parte del director. Volvió a sonar el timbre y allí estaba una señora muy bien vestida que me entregó un precioso ramo de rosas blancas. Me disponía a explicarle que la que se casaba al día siguiente no era yo, que estaban en la habitación de al lado, cuando oí que me decía: "esto es de parte de mi jefa, feliz cumpleaños". Un detallazo, que luego supe que casi le cuesta su puesto de trabajo a la subgobernanta que me entregó las flores, porque la madre de la novia le había encargado también una tarta y a la pobre se le olvidó. Así que la noche acabó más tarde de lo que teníamos previsto. Y a las 4.30 en pié.

Vestidos con ropa normal, fuimos a las seis de la mañana a darle comida a los monjes budistas. Estos monjes viven de la comida que les entregan los tailandeses, y la ceremonia consistía en esperar a que pasasen y darles comida llevada en bolsas, arrodillarse y esperar su bendición. Cuando los novios dieron comida a unos cuatro o cinco, nos dejaron darle nosotros. Me gustó, fue un acto sencillo y humilde, muy íntimo, ya que solo íbamos unas siete personas.

Luego al hotel a descansar para la segunda ceremonia, la tailandesa, con el traje típico azul que puse en el blog y que una semana antes habíamos alquilado. Allí que me planté yo, enjoyada como Sarita Montiel, por cierto, ¿alguien sabe que es de ella?.

Bueno, esa ceremonia constaba de muchas partes, en una de ellas, mi Príncipe y yo tuvimos protagonismo, ya que teníamos que permanecer detrás de los novios mientras ellos recibían arrodillados ofrendas y buenos deseos sobre agua que los invitados vertían sobre sus manos unidas. Nuestra única misión era sonreír, y al final nos dedicábamos a hablar entre nosotros con la sonrisa puesta y bajito. Yo le decía al novio: "como vengan más se te van a quedar las manos arrugadas de tanta agua", mi amor me decía: "tengo agujetas de sonreír tanto, ¿cuándo acaba esta fila de gente?" y todo esto sin abrir la boca y sonriendo.

Otra vez a la habitación, hasta una siestita que nos echamos agotados de tanto protocolo tailandés. Y vuelta al cambio de vestuario. Y me puse mi vestido rojo, y se armó la de Dios...Si señores, triunfé. Llegué a la suite de los novios (más grande que mi casa y de la de cualquiera de ustedes) que estaba llena de tailandeses y se oyó un sonido de admiración que nunca olvidaré, pero que soy incapaz de reproducir, y ahí casi me muero de la verguenza. Corrí a sentarme en un sillón y miré a mi Príncipe a ver si con la mirada me decía que había provocado tal aluvión de piropos y miradas que siguieron a ese momento. Llegamos a la conclusión que era mi escote. Que le vamos a hacer si una va bien servida.

Bajamos al buffet a la boda europea, con algunas diferencias como que los novios no tenían ni mesa, ni cenaban, se paseaban entre todas las mesas sacándose fotos con los invitados, muertos de hambre, haciendo reverencias y recibiendo bendiciones y luego una entrevista que les hacía un amigo suyo sobre el escenario, sobre como se habían enamorado, que les gustaba el uno del otro y algunas cosas más de las que no nos enteramos ni nosotros ni el novio, ya que eran en tailandés. Al final, el novio dijo que iba a decir una palabras en español y dijo algo que me hizo llorar: " gracias a mamá porque no te lo pensaste dos veces en venir a mi boda. Te quiero. Gracias a mi mejor amigo por venir, y a su novia que ahora también es mi mejor amiga". Y yo pañuelo en mano, moqueando y subiéndome el escote para no hacer un momento Sabrina Salerno con el Boys, boys, boys, como ya predijo mi 4denoviembre. Lo sentí de corazón, llevábamos cuatro días pateándonos la cuidad de Bangkok juntos, los novios, la madre y nosotros, vivimos y vimos tanto juntos que ya éramos íntimos.

En todo aquel remolino de gente, se nos acercó un señor a saludarnos, yo por la pinta intuí que se trataba del director del hotel. Le pregunté a la novia y me dijo que si, entre la multitud. Para mi sorpresa el señor hablaba español, entonces empecé con una retahíla de peloteo y agradecimientos por todas las atenciones, la botella de vino, lo perfecto que había estado todo. Él muy gentil y un poco avergonzado no dejaba de repetirme que de nada, que él no había hecho nada, pero muy agradecido y un poco desconcertado. Le eché la culpa a mi escote, como cuando en España algo va mal y le echamos el muerto a La Pantoja, pues lo mismo yo con mi vestido. Cuando se fue, me dijo la madre del novio: "que simpático ese señor, el que hablaba español, la mujer es tailandesa y es secretaria en el hotel, él es americano y es auxiliar de vuelo". Socorro, "¿pero no era el director del hotel?" No, no era, el director no había podido ir a la boda. Estupendo, con el único ser que hablo en español en 15 días sin parar de hablar inglés, y no nos entendemos.

Después, a las nueve de la noche, sin baile, ni una copita ni nada, todos en tropel a despedir a los novios en su suite. De ese momento es la foto que les dejo, de como estaba decorada la cama con flores. Tras una serie de ritos y más bendiciones, cada una pa su cuarto y a dormir.

martes, 7 de octubre de 2008

CON MORALEJA...

Respuestas de un médico práctico

1. Los ejercicios cardiovasculares prolongan la vida, ¿es verdad?
Su corazón fue hecho para latir una cantidad de veces y basta.....no desperdicie esos latidos en ejercicios, todo se gasta. Acelerar su corazón no hará que ud viva mas, eso es como decir que usted prolonga la vida de su coche conduciendo mas deprisa. ¿Quiere vivir mas?: Duerma una siesta.

2. ¿Debo dejar las carnes rojas y comer mas frutas y vegetales?
Usted tiene que entender la lógica de la eficiencia ¿Qué come la vaca?: Alfalfa. ¿Qué es eso?. Vegetal. Entonces, un bife es nada mas que un mecanismo eficiente de poner vegetales en su sistema. ¿Necesita granos?: Coma pollo.

3. ¿Debo reducir el consumo de alcohol?
De ninguna manera. El vino esta hecho de fruta. El Coñac es un vino destilado. Todo esto significa que ellos sacan el agua de la fruta de manera que ud obtenga el mayor provecho de ella. La cerveza también esta hecha de granos. Puede a darle.

5. ¿Los fritos son perjudiciales?
Usted no me está escuchando....Hoy en día la comida se fríe en aceite vegetal. En verdad quedan impregnadas en aceite vegetal. ¿Como ingerir mas vegetales puede ser perjudicial para Ud ?

6. ¿Las flexiones ayudan a reducir la grasa?
Absolutamente NO. Ejercitar un músculo solamente hace que este aumente de tamaño.

7. El chocolate, ¿hace mal?
¿Usted es tonto?. ¡¡¡¡¡Cacao¡¡¡ Otro Vegetal¡¡¡. Es una comida buena para ser feliz.

Acuérdese: La vida no debe ser un viaje para la tumba con la intención de llegar con un cuerpo atrayente y bien conservado. Es mejor ajustar los pies en los estribos, cerveza en una mano, mucho sexo, un cuerpo totalmente gastado y usado y gritar: VALIO LA PENA , ¡¡¡¡¡¡¡¡ QUE VIAJE !!!!!!!!

POSDATA: SI CAMINAR FUERA SALUDABLE, EL CARTERO SERIA INMORTAL.

miércoles, 1 de octubre de 2008

AZUL OCURO CASI NEGRO


Estoy de capa caída. No estoy teniendo muy buen principio de otoño, no solo por los acontecimientos de la semana pasada con el coche. La vida a veces tiene esos parones en los que a pesar de no tener motivos reales para no ser feliz, simplemente no encuentras el motor que te impulse. El de la ilusión.

Pienso en la mala suerte de esa conocida que tras muchos meses buscando trabajo, encontró un señor mayor al que cuidar y a la semana le dio un infarto al pobre hombre. Pienso en amigas que no están pasando por buenos momentos, concretamente en mujeres que quieren reunir la fuerza para dejar de amar y no la encuentran. En familia que está muy lejos y que están dejando de serlo para separar sus vidas y las de sus hijos. Pienso en familias como la de Juanma que luchan para ese niño que quiere vivir. En gente que pasa penurias. En los 330 inmigrantes que llegaron ayer a Tenerife no en busca de una vida mejor, en busca de una vida digna. Pienso en todo eso para animarme y pasar esta semana tan azul oscura casi negra en la que me encuentro, pero no me ayuda.

Llamo a mi amigo Oliver para desahogarme y contarle que estoy hundida y me sentencia con un diagnóstico que me sorprende: “Cata, tu lo que tienes es una depresión post-parto. Estás rechazando a Pakirrín como esas madres que tras dar a luz sienten ese despego hacia sus bebés por el agobio que les supone el cambio de vida. Tienes que reconciliarte con él”.

¿Será eso verdad y estoy pasando una depresión post-parto sin haber estado nunca embarazada? ¿Alguien en este mundo ha sufrido algo así por un coche?

Todo lo que cuento aquí es verdad, no es la primera vez que lo digo, pero el otro día me llamó una amiga, preguntándome si me habían pasado en una semana todo lo que contaba en el post anterior sobre mi Pakirrín. Creía que me había inventado algunas cosas. Ojalá, pensé yo.

Muchos insisten en que lo bendiga o le cambie el nombre, hasta me han recomendado llamarlo Sacha, porque a la familia Thyssen le va mejor que a la Pantoja. Me niego, a las duras y a las maduras, ya tendrán tiempos mejores.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

VENDO A PAKIRRÍN POR 200 €

Esta es de esas semanas en las que lo que más me apetece es rezar con todas mis fuerzas para que pase rápido y termine de una vez. Todo me sale mal, hasta me estoy pensando poner la primitiva por si se rompe la máquina, porque tocarme ni de coña, lo sé. Y como dice mi compañero de trabajo, solo llevas dos, aun te queda una más para completar el trío de la mala suerte… Pero empecemos por el principio.

Lunes por la mañana. Se me pegan las sábanas, la almohada y el edredón. Cuando me cuesta levantarme por las mañanas siempre me levanto maldiciendo al culpable de no meterme en la cama antes de las once. Este lunes me tocó levantarme y acordarme de toda la familia de Mercedes Milá, de Zeepeling y de todos los que hacen Gran Hermano. Iba yo en mi Pakirrín, pensando en tanta persona y personaje, en como encuentran a esa gente por España, o en realidad, como esa gente encuentra un camino en Gran Hermano y se atreven a perder algo tan esencial para mi como el anonimato. Pues en eso iba yo entretenida camino al trabajo cuando le di un “golpecito” a un pequeño muro que separa las vías del tranvía, controlé el coche y seguí pensando que le había dado un buen chuchazo, pero orgullosa de lo bien que había manejado el volante y de lo airosa que salí de la situación (por ir pensando en Gran Hermano) No más de un kilómetro más adelante, se me colocó un coche en paralelo y el conductor, muy gentilmente, me gritó que había dejado el tapacubos por detrás y que “mejor subes y lo coges”. Dada mi poca idea de coches, después de las darle las gracias continué unos metros intentando visualizar un tapacubos y al mirar la hora que era y la vuelta que tenía que dar para ir a buscarlo, decidí dejarlo por el camino y seguí rumbo a mi trabajo al volante de mi Pakirrín, como una diva. A los cinco minutos y ya muy cerca de mi zona de aparcamientos en batería (tengo miedo escénico a aparcar con un coche detrás y desde que me lo compré no lo he hecho nunca, ya lo se, increíble) ya empecé a notar que algo no iba bien. Al pararme para aparcar vi que tenía la rueda picada y totalmente en el suelo. Allí que lo dejé y me fui al trabajo. Más tarde un compañero me daría una lección práctica de cómo cambiar una rueda, que me pareció asombrosamente fácil, más que aparcar eso seguro y a la tarde al taller. “Una ruedita te saldrá unos 60 €” me decía todo el mundo. Factura real: dos ruedas nuevas (las mías no se fabrican ya y hay que ponerle las dos de delante), la llanta tocada, alinearlas y mano de obra: 200€. ¡Y todo eso un lunes!

Anoche gala de expulsión, me volví a dormir a las tantas y esta mañana pensando yo en el porque de que España siempre echa de la casa de Guadalix a los más divertidos y deja a los muebles de Ikea que ni hablan dentro, di marcha atrás para intentar aparcar como una persona normal (sin que fuera en batería) envalentonada con que la calle estaba desierta y en lo que me puse oí una pita y al mismo tiempo un choque… Le dí al de atrás… Casi me da algo, pero más me dio al ver que salí del coche un huracán encabronado en forma de mujer pegándome gritos y llamándome poco menos que subnormal. Mientras oía sus gritos y me daba cuenta de la magnitud de la catástrofe (que no fue tal, pero hoy lo veo todo negro) vi al hijo de la mujer dando brincos como un loco de contento en la parte de atrás del coche, tendría unos cuatro años y ni silla ni nada, pero la subnormal era yo... Nunca me había pasado, no sabía ni donde tenía los papeles del seguro, ni como me llamaba, ni en qué país vivía. Y aquella que seguía gritándome. Mi Pakirrín no tenía ni un rasguño, pero el del Huracán Mich si, pero una raspadita de nada.

Llegué al trabajo atacada pero más por la bronca que por el choque. A la media hora me llama la energúmena (eso mismo pensará ella de mi) para pedirme mi matrícula… Llevo dos meses con coche y aun no me la se del todo, los números si, pero las letras dudo, pero ahí estuvo Dios (que a veces me escucha) para iluminarme. Al descubrir que era yo y no mi madre que es la titular del seguro, me dijo: “¿ah, pero eres tu la que me chupaste el coche esta mañana?” y tentada estuve de decirle: “señora, yo a usted esta mañana no le he chupado nada” pero me acobardé por si atravesaba el móvil para matarme.

Todo esto me está haciendo replantearme muchas cosas: ¿soy la nueva Tamara Falcó al volante? ¿por qué me compré un coche con lo feliz que era yo viviendo en transporte público? ¿será que la Pantoja va a ser gafe de verdad y no tendría que haber bautizado a mi coche Pakirrín?

Y todo por ir pensando en Gran Hermano.

viernes, 19 de septiembre de 2008

UNA HISTORIA DE AMOR


Él vivía en una pequeña isla. Como tanta gente, se sentía desubicado, no encontraba su camino. No era feliz.

Decidió irse al extranjero. Huir, pensarían muchos, de la familia, de la isla con la tediosa rutina que impregna los pueblos pequeños. De nuevo lo intentaba, ya que no era la primera vez que marchaba en busca de su vida.

Eligió Inglaterra de nuevo, un pequeño pueblo, verde, tranquilo. Tan parecido a la isla que dejó atrás, pero con el anonimato como aliado.

Encontró un trabajo que le gustaba, nada más llegar. Ese era su principal problema y al poco estaba solventado. Una familia que le acogió en su casa y que hoy en día siente como suya. Pero no sabía que hacer con su tiempo libre. Se aburría.

Habló con su jefe y le dijo que prefería trabajar también los sábados, que el fin de semana se le hacía interminable. Una compañera de trabajo le recomendó una página de Internet en la que ocupar su tiempo. Allí conoció a varias personas, pero seguía aburrido. A los pocos días una chica le llamó la atención: “muchas se notaban forzadas y como fingiendo, y a ella la noté natural. Ella era transparente, no sé, me gustó”, me contó él dos años después.
Empezaron a hablar a diario, se enviaron fotos, se gustaron. A los dos meses hablaban como si fueran novios. Ya había comenzado algo imparable: llamadas, emails, chateo, anhelos de conocerse…amor.

Ella vivía en la otra parte de mundo, pero no les importaba porque con lo difícil que es encontrar un amor, una compañera, no tenían derecho a quejarse ni por la distancia.

A los cuatro meses se subió a un avión para conocerla y pasar 45 días en un continente extraño, para probar si todo lo que sentían, se confirmaba en las distancias cortas.
Él llegó, se saludaron y la abrazó. En ese momento no recordaba que las muestras de amor no están bien vistas allí. Ella con disimulo lo apartó. Cuando llevaban cinco minutos juntos sentían que estaban unidos desde hacía años.

Ella, desde hacía años, iba a rezar a un Buda en la calle, costumbre de hombres y mujeres que buscan un buen esposo/a, allí pedía además, encontrar un amor que no fuera de su país, en donde los hombres son muy machistas. Él conocía la historia y al sexto día de estar juntos, ante ese Buda le pidió matrimonio regalándole un precioso anillo con dos brillantes. Ella le dijo un si rotundo.

Aun tuvieron que pasar dos años de ausencias, de viajes, de emails, de teléfonos, de desear que todo acabara y estar por fin juntos.

Este verano se casaron, enamorados, aliviados, deseosos de estar juntos. Eso aun no ha ocurrido, ella sigue en su país y él en Inglaterra. La burocracia les aleja, pero solo por unos meses. En Enero ella dejará su vida en su país y se unirán por fin.

Yo tuve la suerte de ver el penúltimo capítulo de esta historia de amor, estuve en su boda este verano, en Tailandia.

martes, 16 de septiembre de 2008

AGRADECIDA Y EMOCIONADA

Siempre me pasa lo mismo. Llevo más de una semana sin escribir y no es por falta de ganas, sino porque no me sale nada. Y mira que me pasan cosas. Estoy inmersa en una crisis- existencial-literario-bloguera, que tenía confundida con una depresión post-vacacional, pero que resultó que era vagancia y cero ganas de trabajar.

Alguno de mis fieles me llegó a estepar una frase que se me quedó grabada a fuego, que me indignó en los primeros instantes y que luego asumí por toda la razón que tenía. La frase decía: “tú lo que eres es una yonki del papel cuché y te la sopla el viaje”. Eso me hizo plantearme se soy en realidad una freaky del papel cuché y de la información en general.

En mi trabajo tengo días y semanas de mucho lío y otras épocas en las que hay muchos huecos en los que no hacemos nada y gracias a internet rellenamos esos espacios. Las primeras semanas ocupaba esas horas muertas en leerme todas las noticias de los periódicos nacionales (sigo con esa afición a la realidad en papel y en formato telediario, que las noticias son el mejor reality del mundo) y en mi email. Luego, se me hacía pesado y así fue como di con el Bolo de Mercedes Milá, luego llegó este blog. El otro día me daba cuenta de que tenía 5.000 visitas, y me sentí un pelín orgullosa, pero lo justito, no se me ha subido la fama a la cabeza… aun. Fue un momento “agradecida y emocionada, solamente puedo decir: gracias por venir”.

Y en estas estamos cuando el domingo empieza Gran Hermano 10… Siempre he visto GH, y no solo lo veo sino que lo digo, osea, que no voy por ahí de enterada y mentirosa diciendo que no lo veo por vergüenza…. La edición que a penas seguí fue la de Pepe y Dayron, y haciendo memoria, no recuerdo por qué no lo vi.

Antes que comience GH me pregunto si habrá frases irrepetibles del tipo: “¡Nadie!” de Bea la Legionaria, esa gran señora. El “no lloréis que me voy a casar con ella” o “lo nuestro es una simbiosis” del gran Jorge Berrocal, ese gran poeta. O esas conversaciones ininteligibles de las gemelas que siempre iban acompañadas de subtítulos. Pensé que el GH 9 iba a ser insuperable. Me encantó la forma de hacer un gran hermano dentro de otro y “engañar” a los concursantes. Pero el 10 es un número redondo y salvo catástrofe, me engancharé como todos los años.
¿Lo vivimos juntos?

martes, 9 de septiembre de 2008

DEPRE Y ENDUQUESADA

Tengo una depresión post-vacacional de caballo. El otro día oí que esta dolencia no existía y que solo era vagancia… Estupendo, soy una vaga.

He pasado unas vacaciones perfectas, mi viaje, lo que viví, lo que vi, lo que nos reímos, fue todo tan de película... Miro las fotos (unas dos veces al día y son 700, así que estoy fatal) y pienso que fue un sueño.

Uno de mis propósitos en el viaje era vivirlo en todo momento y ser consciente de donde estaba, atrapar cada instante, cada paisaje, cada coco que me bebía, cada playa en la que me tumbaba, cada pez entre el que nadaba… y si lo hice ¿por qué tengo la sensación de que todo pasó sin que yo estuviera allí?

No me sale nada, viví los mejores días que recuerdo en años y no me sale contar nada de Tailandia. Y no sé por qué.

Llego a Barajas el día 29 después de estar desconectada del mundo. Ansiosa de información de prensa rosa y necesitada de un chute de “Hola” y “Cuore” (para que lo voy a negar) me abalanzo al quiosco y miro atónita como la nueva nariz de Leticia copa todas las portadas. Como llegué corriendo como una loca, de refilón se me dio un aire a Michael Jackson. Si yo a la Leti la adoro y la vi así, cómo la habrá visto Peñafiel, me pregunté.

Al empaparme las revistas y ponerme al día, me doy cuenta que hay un tema que ha sido capaz de eclipsar el nuevo rostro de la Princesa: la No-Boda de la Duquesa de Alba (el término no-boda me fascina e intento usarlo a diario en mi vida cotidiana). Veo atónita la entrevista de Peñafiel (pintado como una puerta) y a una Duquesa que subtitulan lo que dice y yo no se por qué si se le comprende todo lo que habla, hay que concentrarse un poco, pero la terminas entendiendo. La veo, la escucho y no salgo de mi asombro. Pienso y escribo desde ese día como mi nick de messenger: “de mayor quiero ser como la Duquesa, pero con menos botox para que se me mueva la boca cuando hablo”.

Cayetana: que grande eres. Con 80 años y te quieres casar, y quieres viajar con tu amor, que te acompañe al cine y a los toros, no vivir en pecado… y a tus hijos no les va el plan. Tú que tal libre eres, que has hecho lo que te ha dado la gana toda la vida, que si tu casa se desmorona no te mata porque nunca estás dentro, que veraneas en Ibiza y con bikini de flores, que no te cabe una pulsera más en el pie, que en tu mundo los estampados de flores combinan genial con los cuadros escoceses… ¿por qué le haces caso a tus hijos? Cásate.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

UN PERSONAJE EN TAILANDIA

Me pasa algo extraño... Muchos me piden que ponga más fotos de Tailandia y que cuente mis vivencias y mi viaje. Otros están confusos con las anteriores fotos y piensan que sustituí el vestido rojo por el azul, lo que pasó es que fueron tres cermonias en un mismo día: la primera solo fue ir a dar comida a los monjes budistas, la segunda fue la ceremonia religiosa tailandesa en la que me puse ese vestido azul que alquilamos allí y la tercera fue la cena europea en la que me puse mi vestido rojo.

Pues lo raro es que viví los que probablemente hayan sido los mejores diecisiete dias de mi vida, y a mi solo me apetece hablar de la No-Boda de la Duquesa de Alba, de la nueva nariz de la Princesa Letizia, del supuesto padre del futuro hijo de la ministra francesa Rachida Dati, de la repentina boda de Alessandro Lequio con su ex-novia y de la inexplicable separación de Blanca y Fran Rivera. Supongo que será parte de la depresión post-vacacional en la que me encuentro sumergida, pero es lo que hay. Loca estoy por que llegue mañana para comprarme el "Hola" y leerme de principio a fin la entrevista de la Duquesa y su maduro e incomprendido amor.

Pero para parar el clamor popular, ahí va la segunda y última remesa de fotos de mi viaje con los comentarios pertinentes. Caerán algunos post más de Tailandia: hay tanto que contar... pero la vorágine del papel cuché y el panorama político americano con ese Obama que me fascina, coparán mis próximas entradas, si nada lo remedia.... Lo dicho, soy un personaje.


Este simpático simio es uno de los habitantes de Monkey Island, una pequeña parcela de playa y vegetación en medio del mar, totalmete habitada por monos. Son sociables ya que se alimentan de la comida que a diario les llevan los turistas. A este concretamente le vi tomarse un botellín de Pepsi sin respirar.


Uno de los maravillosos fondos de pantalla que hay en nuestro recorrido por Phi Phi Island, visto desde la lancha que nos llevaba.


En otra de las islitas en las que nos dejaban bucear y tumbarnos en sus arenas blancas, al sacar un trozo de pan o un plátano, cientos de peces se arremolinaban. Más que peces, pirañas, porque uno me dejó una cicatriz monísima en un pié. Esta es la mano de mi Príncipe, dándoles plátano, en la vida imaginé que un pez comiera plátano con esas ganas.


Esta playa solo está la mitad del día, según la marea. Nosotros fuimos por la tarde, cuando bajó la marea. Habíamos pasado por la mañana y no existía, era solo mar.


Altar budista con decenas de elefantes como ofrenda en plena calle.



Centro comercial en donde empezé a perder el control sobre mis actos y sobre mi Visa. Por culpa de estos lugares en los que impera el consumismo, voy a estar endeudada hasta el año que viene. Sírvase de ejemplo que en el viaje de ida llevamos 27kg de peso y dos maletas y a la vuelta vinimos con 75kg y cuatro maletas. Sin comentarios.





Recepción del hotelazo de cinco estrellas gran lujo en el que nos quedamos en Bangkok, donde se celebró la boda y que por cortesía de la madre de la novia que trabaja allí, éramos además clientes V.I.P. por un precio de risa.





Aquí celebramos mi cumpleaños con una cenita en el mayor rascacielos de Bangkok. Con estas vistas hasta se me olvidó que cumplía 32.




Frutas que nos llevaban a diario a nuestra habitación, acompañadas de canapés y chocolates y un centro de flores.



Una de las dos orquídeas que dejaban cada tarde sobre nuestras almohadas en el hotel. ¿A qué esta preciosa esta foto? La descubrí cuando ya nos habíamos marchado de allí. La había hecho mi Príncipe con una super cámara de fotos que se compró cuando a él también le poseyó la fiebre consumista. Una belleza.

sábado, 30 de agosto de 2008

SAWADEE KAA

Nos pasamos diciendo hola y gracias (que es kompumkaa) todo el viaje y haciendo reverencias, no aprendimos nada más en tailandés.

Este es un adelanto de las fotos.


Kiosko de cocos


Mi Príncipe en Patton Beach, Pucket




Calle de Bangkok


Phi Phi Island, Pucket

Yo en la boda tailandesa

domingo, 10 de agosto de 2008

HASTA PRONTO

Escribo estas palabritas para despedirme de tod@s.

Espero que todo salga bien, solo tengo miedo a enfermarnos y que no haya remedio en el super botiquín que llevamos.

Estoy ilusionada y expectante. Va a ser un viaje largo y seguro que lleno de sorpresas.

Mi Príncipe ya no existe, ahora duermo con un Agente de Aduanas al lado que solo me deja llevar 4 camisetas, 3 pantalones, 3 vestidos, 2 bikinis y 2 pareos… Mis dos neceseres son innegociables, menos mal.

En mi maxibolso para el viaje tengo el “Cuore” y el “Hola” de esta semana sin leer, que me están quemando…voy a ser el último ser humano en ver a los bebés de Angelina y Brad Pitt y eso me está matando, pero tengo que guardarlos para las 14 horas de avión, así que hasta el martes nada.

Si me mata un tsunami o me pica el dengue (del que no estamos vacunados) mi familia tiene órdenes expresas de repartir mis cenizas en dos: una parte para El Limbo (el bar donde voy a ver los partidos con mi Peña de fútbol) y la otra pal “El Corte Inglés”.

Viajarán todos conmigo pues mi maleta es enorme y va casi vacía, sacaré muchas fotos, contaré a que saben los alacranes fritos y en que consiste una boda tailandesa a mi vuelta.

Besos a todos y hasta pronto…

sábado, 9 de agosto de 2008

MOSTRÁNDOME AL MUNDO





Lo prometido es deuda. Aquí están mi foto con mi vestido rojo para la boda en Tailandia, y los zapatos que tanto me costó encontrar.
Espero que no sean muy críticos, no tengo tiempo para cambiar nada, así que esto es lo que hay...
Ya lo tengo todo listo, mañana haré la maleta y entraré para dejar un post de despedida.

martes, 5 de agosto de 2008

ULTIMANDO DETALLES

No he comprado las maletas para el viaje, no he recogido las pastillas contra la malaria que tengo reservadas en la farmacia desde hace más de un mes, no he comprado el repelente de mosquitos que me recomendaron en Medicina Internacional, no tengo zapatos para la boda ¿no hay zapatos de fiesta azul turquesa en ningún lado del mundo, o qué? Ya estoy pensando en otras alternativas, como taconazos verdes o plateados. Hoy me escaquearé del trabajo un rato y me paso por el todopoderoso Corte Inglés, que he dejado como última y desesperada opción.

El vestido ya lo tengo en casa, y está muy feo que yo lo diga, pero me queda genial. Voy muy española y original. Ya lo veréis, el sábado hay sesión fotográfica. He quedado con mi M.A.G. (mejor amigo gay), con mi hermana (la fotógrafa), con mi amigo Oliver (novio de mi M.A.G. y creador de ese fantástico blog titulado "Que baje Dios y se me lleve" que recomiendo a todo el mundo) Después de ir a la peluquería por la mañana para ir impecable en ese avión y aterrizar cual Kate Moss en Londres, me sacaré las fotos para colgarlas en el blog y exponerme a la opinión pública, a los dimes y diretes, a los "me encanta el traje" o "lo esperaba más bonito". En definitiva, me mostraré al mundo.

Esta tarde a comprar las maletas y a recoger una pamela blanca maravillosa y enorme que me compré en Cortefiel y que me pienso poner el lunes cuando llegue a Heathrow y no voy a quitármela en 15 días. Ya tenemos organizado el botiquín, que es más grande que el baúl de la Piqué y tiene de todo: antibióticos, medicinas para cortar gastroenteritis, relajantes musculares, antiflamatorios, pastillas para dormir en el avión, vitaminas, pomadas, analgésicos y un larguísimo etcétera. Mi suegra es doctora y me hizo miles de recetas. Puede que nos enfermemos, pero llevamos medicación para lo que venga.

La cabeza me va a estallar de todo lo que tengo dentro de ella...¡¡son tantas cosas!! Y debo reconocer que soy de esas mujeres a las que les encanta hacer la maleta en el último momento, pero en este viaje no se puede. Mañana tengo que ir a recoger los cheques de viaje, y las libras para los días que estamos en Londres.

Tengo ganas de llegar a Tailnadia, pero sueño con que sean las dos de la tarde del lunes que viene y llegar con mi Príncipe a London y enseñarle lo que nos de tiempo en una tarde-noche. Lo tengo todo pensado: primero al hotel a dejar las maletas que está en Padington muy cerca de Hyde Park y de Nothing Hill, luego nos meteremos en el metro y lo llevaré al Big Ben, después a Picadilly Circus que es Londres en estado puro para que alucine, finalizaremos la jornada con un cenita en Coven Garden que es uno de mis sitios preferidos.

sábado, 26 de julio de 2008

AQUÍ ESTARÉ EN 6 DÍAS...



Me acaban de enviar las direcciones de las páginas web de los hoteles en los que nos quedaremos en Tailandia. Y me va a dar algo de la emoción. La primera semana la pasaremos en Pucket en este "modesto" hotel-spa que aparece arriba, que nos sale 31€ la noche a los dos... Socorro, viendo la página, en la zona spa, hay millones de tratamientos faciales y masajes corporales a dos duros...

Y en Bangkok nos quedaremos en este hotelito cinco estrellas "gran lujo"( como me gusta decir esto). Al módico precio de 20€ la noche, por ser invitados a la boda, que se celebra ahí y porque la madre de la novia trabaja en el hotel.

Ya vamos sabiendo más cosas de la ceremonia. Nos tendremos que despertar para estar listos a las 3 de la madrugada, por lo que estamos valorando si acostarnos o no. Iremos con el novio a casa de la novia en donde los maquillarán y los prepararán para la ceremonia tailandesa a la que iremos a las 7 de la mañana, al templo. A medio día un cocktaill en el hotel y a las 7 de la tarde la "boda europea".






La última foto es parte del spa en el hotel de Bangkok en el que estaremos siete días. Quien me verá ahí tirada, recibiendo masajes y tratamientos de belleza después de largos días de patearnos la city, de visitar templos, de comer alacranes fritos, de comprar bolsos de Prada y Chanel a 10 €.








Y a todo esto, sigo sin traje para la boda. El lunes voy a tirarame a esas tiendas en su búsqueda... Juradito.


martes, 22 de julio de 2008

SI. YO VIVÍ LA CRISIS DE LOS 30

Soy una fanática de las cremas para la cara, los contornos de ojos, las exfoliantes, la limpiadoras, los tónicos, los desmaquillantes, el agua de rosas…Pido al Señor casi todas las noches no encontrarme en Tailandia botecitos de La Mer o de Strivectim a 10 €. La crema de La Mer está considerada como una de las mejores cremas hidratantes del mundo. Y la Strivectim es la más eficaz antiarrugas del mercado (que yo aun no tengo, pero ya llegarán). La historia es curiosa, porque se lanzó al mercado americano como una crema que prometía hacer milagros sobre las estrías y hacerlas desaparecer, y a alguna flipada se le ocurrió ponérsela en la cara, y cuando al día siguiente se miró al espejo, vio que tenía un lifting echo y barato, así comenzó su fama mundial.

Mi devoción por las cremas no es de hace mucho, todo tiene un principio, una razón.

Viví la crisis de los “30”. Lo único es que yo la sufrí a los 28 años.
No sé muy bien como empezó la vorágine de mi crisis, fueron tiempos duros y de aceptación. Recuerdo leer en “El País Semanal” un artículo sobre la importancia de cuidarse, de prevenir, de hidratar… y si a eso le unimos que ya había empezado mi época de catarsis interior, pues me debió de rematar.

La crisis no me dio ni por la depresión, ni por la agonía, ni por llorar, ni por ansiedad (estados de ánimo con los que normalmente convivo sin problemas), a mi me dio por tirarme a esas calles a comprar cremas.

Mi padre, que intenta no perderse mis momentos históricos, me acompañó en esa primera compra. Entramos en la perfumería y el dije al señor: “hola, tengo 28 años y quiero cremas para prevenir los futuros signos de la edad. No me cuido la cara, no me desmaquillo, y no me la hidrato. Había pensado en algo de Chanel…” Salí de allí con una bolsita que contenía un contorno de ojos, una crema hidratante y preventiva y un limpiador, y con ciento y pico euros menos. A partir de ese día nunca he dejado de desmaquillarme cada noche, de exfoliarme la cara cada dos semanas, de ponerme contorno dos veces al día y de ser esclava de todo ello. ¿Hay algo en el mundo que de más pereza que desmaquillarse por la noche? Sin contar cortarse las uñas de los pies… Todas las noches pienso en no hacerlo, pero en seguida me invade un sentimiento de culpa y me hace recordar todas las entrevistas de las famosas cuando le preguntan, por ejemplo a Elsa Pataki, tan feita ella: Elsa, ¿cuál es tu truco de belleza para mantenerte tan guapa? Y ella contesta (bueno no, TODAS contestan): “beber mucho agua, hacer ejercicio y no acostarme jamás sin desmaquillarme la cara y aplicarme una crema hidratante”. Así que todas las noches lo hago. Todas. Una cruz como otra cualquiera.

En medio de mi crisis me ocurrió algo que me ayudó un poco a superarla y que cambió mi vida. Una mañana estaba trabajando cuando entró un comercial de “El Corte Inglés”. Llegó a mi mesa y después de presentarse, me dijo: “Vengo a ofrecerte la tarjeta de “El Corte Inglés…” Me levanté, le miré a los ojos y le dije muy seria: “no sigas, no pierdas ni un segundo conmigo, tener esa tarjeta es una de las ilusiones más grandes de mi vida. Sueño con comprarme un bolso repleto de CH y estar tres años pagándolo con ella, así que vete a convencer al resto de la empresa, que a mi ya me tienes ganada”. Él me miró con una cara de asombro y se empezó a reír, debió pensar que estaba loca. Normal.

Esperé aquella tarjeta como agua de mayo. Al mes me llegó una carta que ojeé a toda prisa y que no queriéndome enfrentar a la realidad, no pude terminar. Estaba acompañada de un formulario con millones de casillas para rellenar. Llamé a mi padre de urgencia para que me diera su opinión. La leyó despacio y con gesto serio, y al terminar me dijo: “mira, la carta se resume en la última frase, que ya te digo no te va a gustar, dicen que el comité de crédito tiene dudas, y eso después de llevar tantos años trabajando en banca significa que no te la van a dar. Como última opción voy a rellenar el formulario poniendo algunas verdades a medias, como que el alquiler del piso de tu madre lo cobras tu y alguna cosilla más, pero no te hagas muchas ilusiones”.

No quiero ni saber las nuevas propiedades y los ingresos que mi padre puso, pero a las dos semanas me llegó otra carta diciendo que podría recoger mi tarjeta en el centro más cercano. ¡Qué alegría!

Mi padre me dijo que por nada del mundo se iba a perder el numerito que iba a formar cuando me la dieran y mi primer desfalco con ella y me acompañó, como no.

No recuerdo lo que compré aquella tarde, y me duele. Tenía que estar en un estado de enajenación consumista que solo recuerdo que nos reímos muchísimo. Una amiga me dijo al poco: “esa tarjeta es el diablo, desde que la tienes nunca dejas de pagar la mensualidad” ¡Ay Anita, qué razón tenías! En tres años nunca he dejado de pagar los 45 € que me puse de cuota. Cuando la tengo vacía me digo, vamos a darnos un garbeo tú y yo a darte un poco de caña, que algo mono seguro que encuentro.

jueves, 17 de julio de 2008

CASI MUERO EN EL INTENTO


Llevaba tres semanas buscando coche. Algo que no me motiva nada, es algo puramente necesario para ser más libre, ir a trabajar y para desterrar de mi vida el transporte público.

Primero fui con mi Príncipe. Al tercer día de ver coches, supongo que notando mi apatía, me dijo: "no cuentes conmigo para comprar el coche, aun no se que coche quieres, ni lo sabes tú".

Mi plan B era mi hermana. Con mil amores vino a buscarme el lunes para ayudarme. Visitamos tres concesionarios. Ella siempre delante y yo con cara desencajada, detrás. Mi hermana hablaba por mi, repitiendo siempre mis únicos tres requisitos: "quiere un coche pequeño, con aire acondicionado y que no sea rojo".

En el último que entramos, preparada ya para recitar la frase, me miró a mi, luego al vendedor y dijo: " quiere un coche...., bueno, yo ya no se que coche quiere". Al salir de allí, agotada por mi, me sentenció: "no cuentes conmigo para comprar tu coche, no sabes lo que quieres, entras en las tiendas con una cara de mártir que parece que vas a comprar un ataúd, vas hasta sin colorete. Cuando tengas claro el que quieres, me llamas, antes no".

Tuve que meditar mucho quien iba a ser mi próxima víctima, a este paso me iba a quedar sola en el mundo por un coche. Pensé en mis padres, pero entre que no tienen ni idea de motores, caballos, kilometrajes (como yo) y para evitar más conflictos familiares, los dejé como última y desesperada opción.

Le mandé un email de S.O.S. a mi amigo Ramón. Es integrante de mi peña de fútbol y sabe de todo. Te puede responder sin dudar cuantos goles marcó Butragueño en su tercera temporada con el Madrid, decirte la capital de cualquier país del mundo, darte la receta del cabello de ángel o decirte el nombre del toro que mató a Paquirri ( bueno, eso igual no lo sabe. Ramón: a Paquirri lo mató Avispado) Me respondió a los cinco minutos, diciéndome que quedaríamos para comprar mi coche, me tranquilizó diciendo que lo encontraríamos en una tarde. Le advertí que era más que probable que terminara nuestra amistad ese día, se rió diciéndome que no, que tuviera fe.

Con puntualidad inglesa, a las seis de la tarde me estaba esperando en la puerta de casa. Yo bajé corriendo que por poco no me mato, recordando las palabras que antaño me contó: "yo no espero por nadie ni cinco minutos, soy puntual, si quedo contigo y no estás, ahí te quedas".

A las seis y veinticinco de la tarde estaba firmando la reserva de mi coche. Un coche gris, muy bien de precio y con 9.000 km, un 1.200 con 80 caballos ( si alguien sabe para que sirven los caballos, que me lo diga) Mientras el señor de la casa me sacaba los papeles, le dije a mi amigo, totalmente eufórica que este fin de semana me ponía a grabar la música para mi coche. "Lo primero un recopilatorio de La Pantoja, que luego dicen que es gafe y gracias a ella ganamos la Eurocopa". El comercial estaba intentando hacer unos esfuerzos enormes para no reírse cuando Ramón me dijo: "ya está. Bautizado: ya tienes tu Pantoja".

Ahora mi hermana quiere que se llame Paquirrín a secas y yo ya no se que nombre ponerle al coche.

Ramón: como no tengo palabras para agradecértelo, te pagaré con una buena botella de vino, una tortilla de queso palmero con plátano y un taper de croquetas que te hará mi madre.

martes, 15 de julio de 2008

PERDÓNAME SEÑOR PORQUE HE PECADO

A continuación voy a enumerar los pecados que cometí el sábado y lo que sentí con cada uno de ellos. Algunos son fuertes, incluso criticables. Seguramente a muchos se les caerá el mito sobre mi persona y pasaré de estar en un pedestal, a hundirme en la más profunda de las cloacas. No iba a ser perfecta tampoco. De algunos me arrepiento un poco y de otros nada. Ahí van.

Devolver un traje en Massimo Tutti que ya había estrenado: me dio un poquito de apuro, lo aireé en casa durante dos días, pero el traje me lloraba encima (me quedaba fatal) y yo no tengo la culpa de que las etiquetas de esa tienda se unan a las prenda con un minúsculo imperdible. Es la primara vez que lo hago, pero no juro que será la última.

Cambiar el traje y la camisa que me compró mi padre y llevarme cinco prendas de ropa que me hacían mucha falta: una felicidad maravillosa que me duró un par de horas, hasta que me empezó a pesar la bolsa.

Comprarme tres camisas en Oysho a 3,95€ cada una: una satisfacción que solo entenderán los compradores de cosas a menos de 5€, chinos, de “casi todo a 150”, etc.

Pagar 12€ por unos taconazos en Blanco, de fondo negro, con lunares blancos y tacón rojo que parecen de mi paisano Manolo Blahnik y que se que no voy a soportar en los pies más de media hora: alegría y euforia (y dolor de cabeza pensando cuándo y con qué los estreno)

Adquisición de pijamas y ropa interior en Women Secret: ahí pagué 34€ y eso ya me dolió un poquito, pero cuando llegué a casa y me lo probé, me olvidé de todo.

Traje para la boda de Tailandia: cero (pequeña frustración y recuerdo de las palabras de 4denoviembre al decirme “el tiempo se te echa encima”)

Regalarle una camisa a mi Príncipe y otra a mi Cuñi por 5.95€ cada una, de Zara: la alegre satisfacción que me da hacer regalos, que me gusta más que recibirlos.

Comerme cuatro montaditos y dos cañas con mi amigo Pablo y hacer un SIMPA (irnos sin pagar un euro) como la copa de un pino: uf, eso estuvo muy feo. Lo sé. Empezó como una broma y me vi huyendo de allí con la risa floja de los nervios y totalmente avergonzada. Como atenuante diré que la camarera nos trató fatal y que horas antes nos habíamos gastado 5.95 € en el mismo sitio por dos montaditos y dos cañas. Nunca mais.


Llegar a casa con 16 cosas nuevas habiéndome gastado 98 €: no tiene precio.

viernes, 11 de julio de 2008

MI AMIGA ELSA


El martes fui a un acto en el que nombraban a mi amiga Elsa López, “Mujer Canaria 2008”.
Elsa es escritora de poesía, novela y ensayo, columnista y un largísimo etcétera que sería imposible de reproducir, porque su curriculum es más largo que la muralla china.
Hace diez años, cuando pasé una época muy dura en la que caí en un pozo del que me costó mucho salir, ella apareció por casa, me sacó de la cama y me llevó a un paraíso que se llama Garafía. Un pueblo silencioso de La Palma en el que tiene una casita rural. Su refugio. Me mimó, me cuidó y me dio lo mejor que puede dar: conversaciones que me hicieron salir por momentos del agujero oscuro.
Elsa: nunca olvidaré aquella cena de papas revueltas con huevo y cebolla y cuando me despertabas por las mañanas con un aguita de toronjil.
Esos dos días fueron un pequeño oasis en medio de mi dolor.

Aquí les dejo una poesía suya que me gusta mucho, de las miles maravillosas que tiene.
Tan sencillo este amor
tan luminoso,
y tu no aciertas nunca
a saber de verdad lo que me pasa.
Lo que me pasa, amor,
es que te quiero,
es que el aire se agrupa de corceles,
golondrinas de mar,
garzas azules.
Lo que te ocurre, amor,
es que eres tonto,
que mi amor se ha quedado
flotando entre los brezos,
y tú no aciertas nunca
a saber de verdad lo que me pasa.
Tú que lo sabes todo,
y que lo adivinas y comprendes.
¡Qué tonto eres, amor!
¡Que tonto eres!


www.elsalopez.com

jueves, 10 de julio de 2008

LA MÁS GRANDE


Tenía ocho años cuando murió Paquirri. Recuerdo a toda mi familia en el salón de casa de mi tía viendo Informe Semanal. Fue un drama, una conmoción para ellos, más tarde supe que para España entera. Miraba todo con expectación y curiosidad, no conocía ni al torero ni a su joven viuda. Aquello tuvo que impactarme de alguna manera inexplicable.
Mi madre, atesorando siempre la historia, grabó en vídeo el reportaje. Pude ver en los años siguientes la agonía y muerte de Paquirri más de cincuenta veces, podría recitar sus palabras sobre la camilla de memoria, el entierro, su viuda con la cara desencajada llevada en volandas por sus dos hermanos…lo recuerdo todo.
Así fue como empezó mi amor por Isabel Pantoja.
Nunca olvidaré aquella noche de su reaparición en el teatro ante la Reina, presentando su “Marinero de Luces”, disco que tuvo que grabar prácticamente sedada y que ha sido el de mayor éxito en aquellos años y en su carrera. Con túnica blanca, tiara de brillantes, labios rojos y las dos alianzas en su dedo. Al final sacó a Paquirrín, que tendría unos dos añitos y aun era un niño bonito, con una rebeca de angorina azul celeste. Antes de eso, su exclusiva en "Hola" por la que le pagaron 25 millones de pesetas de la época en la decía que lo había pasado tan mal que ni si quiera podía cuidar a su hijo recién nacido, que había deseado morir para estar con él.
En el año 2000 me fui al Parador de Córdoba donde hice mis prácticas de fin de carrera durante seis meses. A los tres días de llegar, ya toda la recepción sabía de mi pasión por Isabel. Cuando una tarde mis compañeros me enseñaron un fax en el que se confirma su reserva para dentro de tres días, casi me da algo. Me pasé todas los días siguientes canturreando “Se me enamora el alma”, “Marinero de Luces”, “Pensando en ti”…
La fecha señalada me pinté como una puerta y nerviosa me fui a trabajar y a esperar la llegada de mi diva. De repente la vi entrar, con un traje blanco lleno de flores rojas, recta, altiva… Me entraron unos nervios que me bloqueé, no pude decirle nada, me temblaban las manos porque la tenía a un metro. Mi compañera Susana, que percibió mi parálisis, le dijo: “Señora, esta chica es de Canarias y quería saludarla porque es muy fan suya”, ella, con una sonrisa falsa que demostraba que estaba harta de conocer gente dijo: “vale”. Salí de la recepción, me acerqué y me dio dos besos. Me llamó la atención que era más bajita que yo y que llevaba el pelo de la cara y de los brazos teñido de rubio (si, lo del bigote no es una leyenda urbana) Si hubiera sido una fan común, habría dejado de serlo en ese momento, fue fría y distante, pero como la adoro, me dio igual.
Mi compañero que le llevó las maletas a su suite, iba tras ella y su séquito: peluquero, maquillador, asistente y María Navarro su manager. No se percataron de su presencia y cuando La Pantoja abrió la puerta de la suite dijo: “Ea, pues ahora meamos y nos vamos”. ¡Qué grande!
Luego vino Cachuli, el “dientes, dientes que eso es lo que les jode”, el Tomate y el “¡no me vais a grabara más” grito de guerra a las puertas de Cantora y que siempre he querido para politono de mi móvil. A pesar de todo, mi admiración por ella, incomprendida por mucha gente, nunca se desvaneció.
El año pasado me llegó un sms de una amiga que decía: “La Panto viene a Tenerife, página 115 de el periódico El Día”. Por fin. La iba a ver.
Las entradas se ponían a la venta en la otra parte de la isla a las diez de la mañana, a las ocho ya tenía plantada a mi prima allí. La entrada 00001 la tengo yo, guardada como oro en paño.
Llegamos al sur, mi madre, una amiga y mi prima (la que se fumó las dos horas previas para conseguir las cuatro primeras entradas). Una hora antes, sentadas merendando en una terraza, se empezó a oír un barullo de gente. Cuando miramos y vimos que el alboroto era porque paseaba por allí Paquirrín con un amigo, todos empezamos a aplaudir. Incluso en medio de la exaltación se oyó algún grito de “guapo” y todo. Flipante. Mi amiga no paró hasta conseguir sacarnos una foto con él. Podría escribir muchas cosas de ese pobre chico víctima de una fama que nunca buscó y se le vino impuesta, pero solo diré que con nosotras estuvo encantador.
Cuando ya sentadas empezó a sonar “Francisco Alegre”, todo el mundo en pie, y la vi salir, recta, altiva, con peineta y bata de cola, me entró tal ataque de llanto que solo mi madre entendió, mi amiga hasta se asustó. Tantos años esperando verla y la tenía delante.
Genial, insuperable, divina…maravillosa. Superó mis altísimas expectativas. No lo olvidaré nunca.
El concierto fue un domingo y el miércoles siguiente, a Isabel Pantoja se la llevaban detenida a los calabozos a declarar por el “Caso Malaya”. Ni todos los cumpleaños de mi vida juntos superarán los sms y llamadas que recibí ese día. Todo el que me conoce sabe de mi amor por la que para mi es La Más Grande.