miércoles, 8 de octubre de 2008

UNA BODA EN TAILANDIA


La boda fue el domingo 24 de agosto, un día después de mi cumpleaños. Nuestro propósito era acostarnos pronto, porque para la primera de las tres ceremonias, nos venían a recoger a las cinco de la mañana.

La segunda semana del viaje, la pasamos en Bangkok, en un hotelazo de cinco estrellas gran lujo en el que todo el día nos hacían la pelota porque éramos clientes VIPS. La razón es que la madre de la novia es la Gobernanta de aquel impresionante rascacielos de 36 plantas en el que me sentí la Baronesa Tyssen, bueno no, mejor, la princesa Letizia. Cada tarde nos dejaban dos orquídeas sobre las almohadas de la inmensa cama en la que mi Príncipe y yo ni nos encontrábamos. Recuerdo que al llegar a la habitación me dijo: "me acabo de enamorar....mira la pedazo de pantalla plana que tenemos... La amo". También nos obsequiaban con una bandeja de canapés, chocolates, fruta y un precioso centro de flores diferente cada día.

La noche antes de la boda, tocaron a la puerta para entregarnos una botella de vino chileno muy rico y que no dudamos en bebernos, de parte del director. Volvió a sonar el timbre y allí estaba una señora muy bien vestida que me entregó un precioso ramo de rosas blancas. Me disponía a explicarle que la que se casaba al día siguiente no era yo, que estaban en la habitación de al lado, cuando oí que me decía: "esto es de parte de mi jefa, feliz cumpleaños". Un detallazo, que luego supe que casi le cuesta su puesto de trabajo a la subgobernanta que me entregó las flores, porque la madre de la novia le había encargado también una tarta y a la pobre se le olvidó. Así que la noche acabó más tarde de lo que teníamos previsto. Y a las 4.30 en pié.

Vestidos con ropa normal, fuimos a las seis de la mañana a darle comida a los monjes budistas. Estos monjes viven de la comida que les entregan los tailandeses, y la ceremonia consistía en esperar a que pasasen y darles comida llevada en bolsas, arrodillarse y esperar su bendición. Cuando los novios dieron comida a unos cuatro o cinco, nos dejaron darle nosotros. Me gustó, fue un acto sencillo y humilde, muy íntimo, ya que solo íbamos unas siete personas.

Luego al hotel a descansar para la segunda ceremonia, la tailandesa, con el traje típico azul que puse en el blog y que una semana antes habíamos alquilado. Allí que me planté yo, enjoyada como Sarita Montiel, por cierto, ¿alguien sabe que es de ella?.

Bueno, esa ceremonia constaba de muchas partes, en una de ellas, mi Príncipe y yo tuvimos protagonismo, ya que teníamos que permanecer detrás de los novios mientras ellos recibían arrodillados ofrendas y buenos deseos sobre agua que los invitados vertían sobre sus manos unidas. Nuestra única misión era sonreír, y al final nos dedicábamos a hablar entre nosotros con la sonrisa puesta y bajito. Yo le decía al novio: "como vengan más se te van a quedar las manos arrugadas de tanta agua", mi amor me decía: "tengo agujetas de sonreír tanto, ¿cuándo acaba esta fila de gente?" y todo esto sin abrir la boca y sonriendo.

Otra vez a la habitación, hasta una siestita que nos echamos agotados de tanto protocolo tailandés. Y vuelta al cambio de vestuario. Y me puse mi vestido rojo, y se armó la de Dios...Si señores, triunfé. Llegué a la suite de los novios (más grande que mi casa y de la de cualquiera de ustedes) que estaba llena de tailandeses y se oyó un sonido de admiración que nunca olvidaré, pero que soy incapaz de reproducir, y ahí casi me muero de la verguenza. Corrí a sentarme en un sillón y miré a mi Príncipe a ver si con la mirada me decía que había provocado tal aluvión de piropos y miradas que siguieron a ese momento. Llegamos a la conclusión que era mi escote. Que le vamos a hacer si una va bien servida.

Bajamos al buffet a la boda europea, con algunas diferencias como que los novios no tenían ni mesa, ni cenaban, se paseaban entre todas las mesas sacándose fotos con los invitados, muertos de hambre, haciendo reverencias y recibiendo bendiciones y luego una entrevista que les hacía un amigo suyo sobre el escenario, sobre como se habían enamorado, que les gustaba el uno del otro y algunas cosas más de las que no nos enteramos ni nosotros ni el novio, ya que eran en tailandés. Al final, el novio dijo que iba a decir una palabras en español y dijo algo que me hizo llorar: " gracias a mamá porque no te lo pensaste dos veces en venir a mi boda. Te quiero. Gracias a mi mejor amigo por venir, y a su novia que ahora también es mi mejor amiga". Y yo pañuelo en mano, moqueando y subiéndome el escote para no hacer un momento Sabrina Salerno con el Boys, boys, boys, como ya predijo mi 4denoviembre. Lo sentí de corazón, llevábamos cuatro días pateándonos la cuidad de Bangkok juntos, los novios, la madre y nosotros, vivimos y vimos tanto juntos que ya éramos íntimos.

En todo aquel remolino de gente, se nos acercó un señor a saludarnos, yo por la pinta intuí que se trataba del director del hotel. Le pregunté a la novia y me dijo que si, entre la multitud. Para mi sorpresa el señor hablaba español, entonces empecé con una retahíla de peloteo y agradecimientos por todas las atenciones, la botella de vino, lo perfecto que había estado todo. Él muy gentil y un poco avergonzado no dejaba de repetirme que de nada, que él no había hecho nada, pero muy agradecido y un poco desconcertado. Le eché la culpa a mi escote, como cuando en España algo va mal y le echamos el muerto a La Pantoja, pues lo mismo yo con mi vestido. Cuando se fue, me dijo la madre del novio: "que simpático ese señor, el que hablaba español, la mujer es tailandesa y es secretaria en el hotel, él es americano y es auxiliar de vuelo". Socorro, "¿pero no era el director del hotel?" No, no era, el director no había podido ir a la boda. Estupendo, con el único ser que hablo en español en 15 días sin parar de hablar inglés, y no nos entendemos.

Después, a las nueve de la noche, sin baile, ni una copita ni nada, todos en tropel a despedir a los novios en su suite. De ese momento es la foto que les dejo, de como estaba decorada la cama con flores. Tras una serie de ritos y más bendiciones, cada una pa su cuarto y a dormir.

21 comentarios:

Oliver dijo...

Que alegría!!!! Soy el primero en comentarte!!! Hacía siglos que no me pasaba algo así con tu blog. Me alegra conocer tus peripecias por tierras Thai ya que llegaste tan quemada de contarle el viaje a todo dios que cuando te ví te limitaste a hablar de esto y de aquello. Ahora sé que has tenido que tomarte tu tiempo, aterrizar y hacer balance de todo. Por fín eres capaz de contar la historia sin que los recuerdos se te agolpen de manera desordenada unos detrás de otros, hubiese estado bien que hubieras llevado un diario de viaje pero como suele ocurrir, mientras estás escribiendo, estás perdiendote vivencias de ese viaje. Yo tampoco lo hago aunque lo que viajo yo y nada es lo mismo.
Saluditos.
Tu Oliver

AxiomA dijo...

Una Sola Palabra: ENVIDIA!!!
ahhhhhhhhhhh! me subo por las paredes de mi casita y me araño la cara , hacia arriba, que duele mas!!

Quiero irrrrrrrrrrrrrrrr!!
jajajajjjaa
aunque tal como lo has contado, creo que TODOS hemos estado alli con vosotros.
Un sueño. Me alegra que lo hayas disfrutado despierta!

Feliz dia!

Riesgho dijo...

Que bien! por fín nos cuentas tus andanzas por thailandia y la boda del año ;)
Uf! por lo que dices os han tratado a cuerpo de rey y habeis disfrutado de todo un montón. Que suertaza!!!!
¿Que tal esa astemia otoñal? Ya estas más animada? Espero que sí, con solo remenmorando el viaje y todo lo vivido allí te tiene que dar subidón, jajaja. Así que sigue contando que estamos inpacientes de leer más detalle sy de ver muchas más fotos :P
Tengo subida la vena cotilla, jajaja
Besinos guapa

Melinda dijo...

Que chulo!!!! Seguro que nunca olvidas esa boda.
No sé que es de Sara Montiel, pero pronto la veremos, seguro, ya tendrá mono de cámaras y entrevistas.
Al final ya verás como se nos casa la Duquesa, olé por ella!!!

Anónimo dijo...

Qué bueno!!! me he reido leyendo e imaginando tus andanzas por esos mundos...
Un besazo
Begus

La chica de ayer dijo...

Madre mía, qué estrés de boda!

Anónimo dijo...

jajaja, qué bueno lo del auxiliar de vuelo,qué pedazo de boda, y de hotel agggggg que envidiaaaa,menos mal que ya nos vas contando, no me extraña que al principio no pudieras,con tantas cosas que viviste para ponerlo todo en orden, no veas.
Bueno, y la duquesa se casa o no se casa,que ya me tiene hartita,estoy cambiando el billete del ave todos los dias,jajaja, un besito linda
ion-laos

KAMELUCHA--MELA dijo...

Buenooooo,,,
ya era hora,,ya decia yo,,
como me gusta lo que cuentas ya lo creoo,,jajajaj
para que se tiene lo que se tiene,,pa lucirlo,,a que si,,??
aunque fui un pelo cortadita,,xaaa,,
me encanta esa camaaa pero que linda,,,,
sabes,??creo que tienen muchos rituales pero son de lo mas hermoso no importa el cansancio es de felicidadd,,,
besitossss,,,

meggan dijo...

jo que preciosidad!
YÁ QUISIERA ALGUNA VEZ PODER IR PARA ALLÁ.
aishhhhh que envidiaaaaaaa
me encanta que nos locontaras al final
supongo que estaras encantada y será inolvidablemente como un sueño hecho realidad
jamás se te olvidara he?
ni a nosotr@sssss
jo!
UN BESAZO CATA

Anónimo dijo...

Te decidistes y distes el paso de contarnoslo. Me alegro Cata.
Ya de una manera mas personal te he dicho que me ha encantado la entrada, un sueño el viaje.
Gracias.
Un beso

Salegna dijo...

Que ganas tenia de conocer la boda Tailandesa, me alegra lo bien que lo pasaste. Me gusta conocer tradiciones de otras culturas, me parece enriquecedor.
Por lo que has contado fue una boda con mucho encanto e inolvidable.
Un beso

Astrágalo dijo...

Por todo lo que he leido...tardaras muchisimos años en olvidarte de esa boda y esas tierras tan lejanas, que envidia sana das joia ( y no tan sana).

Un besito astragalin.

PD: ya me he resignado a no ver tus ojos.

Anónimo dijo...

Hola cata
has dado envidia hasta la genoveva que esa si se ha podido ir para alla, los demas menos mal que ibamos en tu maleta, me parto con lo del auxiliar de vuelo jeje.

un beso para mi autentica cartoncilaa

ALBAHACA

4denoviembre dijo...

aysss no se si decirte chochoooo ya era hora!!!! o quilla todavia estas pillada con el viaje!!!!

En cualquier caso me hace mucha ilusion que me nombres, aunque sea para recordar mi papel de pepito Grillo cuando vi las fotos del vestido. Ya te imagino yo dandote tirones al escote y pensando, aysss si ya me lo habia dicho..."

Viole dijo...

Otra mas que se ha quedao verde de envidia.. ayss, quien hubiera podido estar ahí..
Me ha encantado el relato.
Besos

Esther Hhhh dijo...

Wwwwwwwooooooooaaaaaalaaaaaaa, peazo bodorrio, ea... Aish Cata, he decidido una cosa: En el hipotético caso utópico de que yo llegara, por alguna de esas vueltas muy extrañas y retorcidas del destino, a casarme, creo que yo me caso en Tailandia. Si señor, que cosa más bonita por dios santo, desde la entrega de comida a los monjes hasta el final, aish... Y esa cama, esa decoración... (aunque digo yo que los novios estarían pensando "si si, muy bonito el corazón, pero ¿dónde leches nos han dejado los canapés y el chocolate?" porque jamiademivida, que hambreeeeeeee

PD: La verdad es que hace tiempo que Antoñita anda algo escondida... Será cuestión de preguntarle a San Google, a ver si sabe algo, jejeje...

Besitosssssss

sdjrp dijo...

cataaaa espero que te sirva de inspiracion para tu futura boda =P

aqui en mi pais... no todo el mundo es tan ostentoso, pero las pocas bodas que son asi, son comentadas en el periodico... esta lo fue?

La chica de ayer dijo...

Hola guapa: TE HE DEJAO UN REGALITO EN MI BLOG!!!!!

alicia dijo...

Wow... qué genial..
Yo quieroo volveeerrr!!!!
Besotes. Cuidate Cartoncilla.

Alejandra dijo...

tu relato, ademas de estar hiper bien escrito, genera una envidia que derrumba...

muy lindo
besos
Alejandra

Alejandra dijo...

gracias Catalina, es un placer tenerte por mi blog, espero te guste

besitos