
Hace un tiempo escribí un post que se titulaba “Hoy quiero confesar”. Si quieres recordarlo, pincha sobre el título.
Entre otras lindezas confesé que una vez voté al PP, ahí es nada, como diría caótico_jq: “pa mear y no echar gota”.
Pues son muchas cosas que me dejé en el tintero y lo dejé pendiente para escribir la segunda parte otro día y no meter todo junto un ladrillazo que solo de verlo, diera pereza leer.
Así que hoy, en un nuevo ataque de egocentrismo, “Hoy quiero confesar” (Vol. 2):
Que me encanta hablar con los contestadores automáticos. No hago distinciones entre fijos o móviles, puedo estar hablando con él (que para mi ya es un ser) un buen rato, incluso dejar silencios imaginando la respuesta de la persona a la que llamo (que siempre tiene que ser de mucha confianza). Pero vamos, que me vuelve loca soltarme un monólogo al aparato.
Solo como con cubiertos de metal que me pesen en las manos. Así, sin más explicación. Un día descubrí que me gustaba comer con utensilios que pesaran un poco y de metal, y hasta hoy.
No he visto “El Rey León”. Cada vez que lo digo la gente alucina, es lo mismo que si dijera: "he matado a un peatón en un paso de cebra a lo Farruquito, al volante de mi Pakirrín y me han pillado las cámaras de Gente". Y me hace tanta gracia esa cara, que no la veré por lo menos en los próximos años.
Soy muy desordenada, y con lo que más me gusta: con mi ropa.
Nunca, jamás de los jamases miro el escaparate de una tienda de animales (ni entro, claro). Tengo fobia a los roedores, tanta que ni he podido ver Stuart Little, y temo encontrarme con algún hamster o similar en el escaparate y ya nunca quitarme esa imagen de la cabeza. Suelo ver “Callejeros” con media cara tapada porque les encanta poner ratas…Vamos, que prefiero una Guerra Civil a un roedor.
Y en un último ataque de divismo (que no sé si esta palabra se puede decir, pero es para no repetir egocentrismo que ya la puse al principio) les pongo esta foto mía que es de hace unos cuantos años.
Entre otras lindezas confesé que una vez voté al PP, ahí es nada, como diría caótico_jq: “pa mear y no echar gota”.
Pues son muchas cosas que me dejé en el tintero y lo dejé pendiente para escribir la segunda parte otro día y no meter todo junto un ladrillazo que solo de verlo, diera pereza leer.
Así que hoy, en un nuevo ataque de egocentrismo, “Hoy quiero confesar” (Vol. 2):
Que me encanta hablar con los contestadores automáticos. No hago distinciones entre fijos o móviles, puedo estar hablando con él (que para mi ya es un ser) un buen rato, incluso dejar silencios imaginando la respuesta de la persona a la que llamo (que siempre tiene que ser de mucha confianza). Pero vamos, que me vuelve loca soltarme un monólogo al aparato.
Solo como con cubiertos de metal que me pesen en las manos. Así, sin más explicación. Un día descubrí que me gustaba comer con utensilios que pesaran un poco y de metal, y hasta hoy.
No he visto “El Rey León”. Cada vez que lo digo la gente alucina, es lo mismo que si dijera: "he matado a un peatón en un paso de cebra a lo Farruquito, al volante de mi Pakirrín y me han pillado las cámaras de Gente". Y me hace tanta gracia esa cara, que no la veré por lo menos en los próximos años.
Soy muy desordenada, y con lo que más me gusta: con mi ropa.
Nunca, jamás de los jamases miro el escaparate de una tienda de animales (ni entro, claro). Tengo fobia a los roedores, tanta que ni he podido ver Stuart Little, y temo encontrarme con algún hamster o similar en el escaparate y ya nunca quitarme esa imagen de la cabeza. Suelo ver “Callejeros” con media cara tapada porque les encanta poner ratas…Vamos, que prefiero una Guerra Civil a un roedor.
Y en un último ataque de divismo (que no sé si esta palabra se puede decir, pero es para no repetir egocentrismo que ya la puse al principio) les pongo esta foto mía que es de hace unos cuantos años.