
Si, encumbré a Carolina de Mónaco en lo más alto sobretodo cuando hizo aquel famoso paseillo en solitario rumbo a la boda de Felipe y Letizia con aquel sombrero de paja y su careto de "no se donde meterme, mi marido empina el codo más que yo y está durmiendo la mona en el hotel, ni tiempo de maquillarme tuve, oiga".
Esa lluviosa mañana, esta señora me pareció una valiente. Que ha pasado mucho en su vida y que se lo ha echado todo al hombro.
Recuerdo la imagen de ella destrozada tras el ataúd de su madre. Años más tarde, casi con la misma expresión tras el de su marido, muerto fatídicamente en una lancha que iba a todo trapo (tipo Formula 1, pero en el mar) y que desde entonces no he vuelto a ver nunca jamás ese deporte en ningún lado.
También aplaudí su ida de olla al cortarse el pelo al cero y meterse en una finca (tiempo después explicaría que lo hizo por principio de alopecia...nunca lo creí. Muchas mujeres hemos estado al borde de raparnos el bolo, y nos ha faltado el coraje que tuvo este mujer).
Esta misma "locura" años más tarde haría Isabel Gemio como símbolo de su agotamiento y triunfo arrollador de aquel maravilloso entretenimiento de los domingos llamado "Lo que necesitas es amor". Desapareció del mapa, se metió en una masía catalana y se rapó.
Esto me recuerda a cuando me corté el pelo que me llegaba a media espalda, por un cruce de cables y me lo dejé A Lo Gemio. Pues la verdad es que bien guapa que estaba. Mis fans aun me lo dicen: "cata, que guapa estabas con el pelo corto".
Pues cuando lo tienes tan pequeño, lo que me hicieran en la cabeza me daba igual. Así que un día mi peluquera me dijo: ¿por qué no te hago un corte craneal?" A lo que yo contesté primero con un "ah, vale" y luego con un "pero, ¿eso que coño es?"
Un corte craneal es rapártelo al uno... me dijo.
Y me eché para atrás. No tuve el valor... Y todavía hoy me arrepiento.
Aquí les dejo un par de fotos del último Baile de la Rosa, para la reflexión y el recogimiento... No las entiendo. Ni comprendo el casco de moto con flores dentro a modo de bolso, ni esas pulseras hechas de corchos, aunque sean de champange...
Con lo que esta mujer ha sido para la elegancia y saber estar....¿Otra ida de olla?
