
Siempre he soñado salir del hospital con mi bebé en brazos, pintada como una puerta, con un modelito ideal y que fuera, en la puerta principal me esperen unos cuantos fotógrafos, para luego verme con mi retoño en brazos en la portada del "Hola", y que todo el mundo comente lo milagrosamente flaca que me he quedado después de parir.
Es tal mi fijación con este tema, que doy por sentado que cuando llegue el momento (después de pasar por el embarazo y parto pertinentes) pondré a mi hermana y a alguna amiga cámara en ristre, para suplir la ausencia de paparazzis.
Ahora, como ya me pasó con la No-Boda de Falete, también quiero que mi suegra, mi madre, mi Príncipe, el cajero de Mercadona o quien sea, me pida las pruebas de paternidad.
Sueño con la elección de la clínica que certifique la identidad del padre, con mi Príncipe consolando mi humillación pública, con la visita al notario con grandes gafas de sol negras y con el comunicado anunciando que el padre de mi hij@ es quien yo decía que era.
Quiero una duda, una suegra mala con la cara brillante y estiradísma, una herencia, una mentira, un museo, una confirmación... Quiero ser Blanca Cuesta.
Es tal mi fijación con este tema, que doy por sentado que cuando llegue el momento (después de pasar por el embarazo y parto pertinentes) pondré a mi hermana y a alguna amiga cámara en ristre, para suplir la ausencia de paparazzis.
Ahora, como ya me pasó con la No-Boda de Falete, también quiero que mi suegra, mi madre, mi Príncipe, el cajero de Mercadona o quien sea, me pida las pruebas de paternidad.
Sueño con la elección de la clínica que certifique la identidad del padre, con mi Príncipe consolando mi humillación pública, con la visita al notario con grandes gafas de sol negras y con el comunicado anunciando que el padre de mi hij@ es quien yo decía que era.
Quiero una duda, una suegra mala con la cara brillante y estiradísma, una herencia, una mentira, un museo, una confirmación... Quiero ser Blanca Cuesta.






